No hay evidencia de vida en Venus

La semana pasada, un equipo de investigadores le dijo al mundo que habían detectado una molécula en las capas superiores de las nubes de Venus, típicamente creadas solo por criaturas vivientes aquí en la Tierra.

El anuncio causó un gran revuelo en las noticias, pero rápidamente se comenzó a esfumar al salir a la luz los detalles de tal noticia.

Luego de hacer el anuncio, los científicos articularon sus ideas y se dividieron. Por un lado, hay quienes cuestionan la detección en sí y si el equipo definitivamente vio lo que dijo. Y otro grupo, analiza en profundidad la interpretación y ésta indica si hay vida o no.

Incluso los escépticos creen que los hallazgos son intrigantes. Venus tiene una superficie caliente e infernal, pero siempre ha existido la idea de que pueda existir vida ahí.

Si la información es correcta sería genial, pero para hacer afirmaciones de que hay vida en Venus, se requiere de una gran evidencia.

En el centro de este debate se encuentra la molécula de fosfina, o PH3, que está formada por un átomo de fósforo unido a tres átomos de hidrógeno. La fosfina es un gas venenoso y desagradable para muchas criaturas, incluidos los humanos, pero es producida por bacterias que viven en aguas residuales en descomposición y pantanos donde falta oxígeno, así como en los intestinos de algunos animales.

Usando el telescopio James Clerk Maxwell en Hawai y ALMA, los astrónomos buscaron caídas reveladoras en la luz de Venus que indicarían la presencia de diferentes sustancias químicas y notaron una asociada con la fosfina. El resultado es particularmente desconcertante porque la atmósfera de Venus está llena de dióxido de carbono y otras moléculas que contienen oxígeno, que deberían destruir la fosfina en poco tiempo. Tenerlo presente en cualquier cantidad es desconcertante.

Los investigadores independientes del telescopio del Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA) de la NASA, el Very Large Telescope en Chile y la nave espacial BepiColombo de la Agencia Espacial Europea, que pronto pasará por Venus en su camino hacia Mercurio, están planeando sus propias búsquedas de fosfina.

El equipo que hizo la detección trató de pensar en todas las posibles rutas no vivas que pudieron imaginar para producir fosfina en Venus, publicando un artículo de 100 páginas el 14 de septiembre donde describen sus intentos fallidos en todos los casos.

Si bien algo de agua está presente en estas nubes, está seis veces menos disponible que en la miel, en la que los microbios terrestres no pueden vivir, agregó Catling, esta es la razón por la que la miel no necesita guardarse en el refrigerador y por qué puede durar miles de años sin perecer. «La vida en las nubes que matan vidas de Venus es difícil de vender».

Es probable que averiguar qué está sucediendo en este caso lleve un tiempo. «Se esperan muchos artículos interesantes, muchos incorrectos y muchos correctos, en los próximos meses», dijo Way.

Lo único que es seguro es que Venus recibirá mucha más atención en el futuro cercano. Por su parte, Cronin cree que es posible que exista vida en las nubes de Venus, pero que es probable que tenga una química muy diferente a la de los organismos terrestres.

«Creo que lo que están haciendo estos muchachos es muy interesante», agregó. «Creo que deberían haberlo moderado con más prudencia».

Al igual que un equipo de cerrajeros trabajan en conjunto para detectar todas las posibles rutas que podría utilizar un ladrón para entrar en un lugar, el equipo que hizo la detección trató de pensar en todas las posibles rutas no vivas que pudieron imaginar para producir fosfina en Venus, publicando un artículo de 100 páginas el 14 de septiembre donde describen sus intentos fallidos en todos los casos.

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